¿Qué tienen que ver un brote que termina, un cargamento rechazado en frontera, una auditoría sanitaria y una propuesta sobre temperaturas de congelación con una planta de alimentos, un restaurante, un laboratorio o un establecimiento de servicios de alimentación?
Más de lo que parece.
Durante esta semana, distintos acontecimientos volvieron a poner sobre la mesa algunos de los elementos que sostienen una cadena alimentaria segura: trazabilidad, vigilancia, controles microbiológicos, temperatura, capacitación y capacidad para responder ante un riesgo.
En México, SENASICA mantuvo el seguimiento de riesgos de inocuidad y reportó, entre otros acontecimientos, un proyecto internacional para fortalecer prácticas agrícolas sostenibles. También destacó nuevas acciones de capacitación relacionadas con trazabilidad, retiro de productos y reducción de patógenos en alimentos listos para el consumo.
En el ámbito internacional, Estados Unidos cerró la investigación de un brote de E. coli asociado con arándanos congelados, mientras continúan investigaciones relacionadas con brotes vinculados con germinados y mariscos. En Europa, nuevos rechazos en frontera volvieron a mostrar la importancia de los criterios microbiológicos y del control de las mercancías importadas.
Y en metrología, el CENAM mantiene esta semana cursos relacionados con la competencia de laboratorios, los sistemas de medición y la calibración, mientras que el periodo de calibración periódica de determinados instrumentos comerciales establecido por Profeco se acerca a su cierre del 30 de septiembre.
En todos estos casos aparece una misma idea:
Detectar un riesgo es solamente el principio; la verdadera capacidad de un sistema se demuestra cuando puede medir, rastrear, actuar y comprobar que la medida funcionó.
Información revisada hasta el 22 de septiembre de 2026.

Lo que ocurre cerca de nosotros
La inocuidad también se construye desde las acciones locales: vigilancia sanitaria, higiene, agua, temperatura y capacitación.
Higiene y conservación: Guanajuato refuerza las recomendaciones para el manejo de alimentos
Las autoridades sanitarias recordaron medidas básicas para reducir riesgos durante la preparación, conservación y consumo de alimentos.
¿Qué ocurrió?
La Secretaría de Salud de Guanajuato reforzó durante septiembre las recomendaciones de higiene para la preparación y manejo de alimentos, con énfasis en acciones que pueden ayudar a prevenir enfermedades gastrointestinales.
Entre las recomendaciones se encuentran el lavado de manos, mantener limpias las superficies, utensilios y recipientes, lavar y desinfectar frutas y verduras, cocinar completamente carnes, pescados y mariscos, conservar adecuadamente los alimentos y utilizar agua segura.
La inocuidad no depende de una sola acción. La combinación de higiene, control de temperaturas, conservación adecuada y manipulación correcta permite reducir diferentes oportunidades de contaminación a lo largo del proceso.
Las recomendaciones también pueden convertirse en puntos de verificación dentro de restaurantes, comedores, establecimientos de alimentos y otros puntos de preparación.
Refuerzan acciones de fomento sanitario en establecimientos de alimentos
Autoridades sanitarias realizaron actividades relacionadas con higiene, agua potable y preparación segura de alimentos en distintos municipios del estado.
¿Qué ocurrió?
Las acciones se llevaron a cabo en Morelia, Zitácuaro y Lázaro Cárdenas. En Morelia incluyeron verificaciones relacionadas con la cloración de depósitos de agua potable y orientación sobre higiene durante la preparación de alimentos.
El agua puede utilizarse para preparar alimentos, lavar y desinfectar superficies, cocinar o entrar en contacto con utensilios. Por eso, su control debe abarcar más que su apariencia.
Un manejo adecuado considera su calidad, desinfección, almacenamiento, manipulación y verificación. El establecimiento necesita controles y registros que permitan demostrar que el agua es apta para el uso previsto.
En restaurantes, cocinas industriales y otros establecimientos de alimentos, el control del agua forma parte de las condiciones básicas de higiene. Mantener registros también ayuda a identificar desviaciones y documentar qué se hizo para corregirlas.
Continúa la vigilancia fitosanitaria del cultivo de plátano
Las acciones contra la Sigatoka Negra buscan atender una enfermedad que afecta al cultivo de plátano.
¿Qué ocurrió?
En Jalisco continúa la atención contra la Sigatoka Negra, enfermedad causada por el hongo Pseudocercospora fijiensis. Las acciones contemplan vigilancia, asistencia técnica y medidas de control en zonas consideradas de riesgo.
La inocuidad y la sanidad de los alimentos comienzan antes de que el producto llegue a una cocina. En la producción primaria intervienen factores como el agua, el suelo, las plagas, las enfermedades, los productos fitosanitarios y las prácticas agrícolas.
Vigilar y atender los riesgos desde el campo ayuda a proteger las etapas siguientes de la cadena de suministro.
Para quienes compran frutas y hortalizas, conocer quién produce, de dónde proviene la materia prima y bajo qué condiciones se obtuvo ayuda a gestionar mejor a los proveedores.








