¿Estamos teniendo más brotes o simplemente los detectamos mejor?

Lo que muestran los datos... y lo que todavía no pueden decirnos.

En las últimas décadas hemos mejorado considerablemente nuestra capacidad para detectar enfermedades transmitidas por alimentos. Los laboratorios cuentan con métodos diagnósticos más rápidos y sensibles, mientras que los sistemas de vigilancia permiten reunir y comparar información procedente de distintos lugares.

También contamos con herramientas que hace algunos años eran mucho menos accesibles. La secuenciación del genoma completo, por ejemplo, permite comparar microorganismos con un nivel de detalle que puede revelar relaciones entre casos que, a simple vista, parecían no tener ninguna conexión.

Esto ha cambiado nuestra capacidad para identificar brotes y seguir su trayectoria. Un grupo de casos que antes podía pasar desapercibido hoy puede ser reconocido como parte de un mismo evento. Una contaminación que parecía aislada puede relacionarse con otros casos ocurridos a cientos o incluso miles de kilómetros de distancia.

Pero hay otra parte de la historia.

Los alimentos circulan cada vez más entre regiones y países, las cadenas de suministro son más complejas y los hábitos de producción, distribución y consumo también han cambiado. Al mismo tiempo, las condiciones ambientales pueden modificar la distribución y el comportamiento de algunos microorganismos.

Por eso, cuando observamos que se notifican más brotes, surge una pregunta que parece sencilla, pero que no tiene una respuesta única:

¿Estamos enfrentando realmente más eventos, o simplemente tenemos mejores herramientas para encontrarlos?

La diferencia importa. Un aumento en los casos detectados no necesariamente significa que el riesgo haya aumentado en la misma proporción. Pero tampoco podemos asumir que todo incremento se explica únicamente por una mejor vigilancia.

Para entender qué está ocurriendo necesitamos separar dos fenómenos que pueden avanzar al mismo tiempo: nuestra capacidad para detectar los brotes y los factores que realmente modifican su aparición y propagación.

01
DETECCIÓN

Detectar mejor puede hacer que parezca que hay más casos

Imaginemos una enfermedad que durante años solo podía identificarse mediante métodos de laboratorio relativamente lentos o poco sensibles.

Algunas personas enfermaban, pero no acudían a un servicio médico; otras acudían, pero no se realizaban pruebas; y otras eran diagnosticadas con una enfermedad gastrointestinal sin que pudiera determinarse cuál era el microorganismo responsable.

En ese escenario, muchos casos desaparecen estadísticamente antes de llegar al sistema de vigilancia.

Comparación visual entre métodos tradicionales y modernos para detectar enfermedades
Cuando cambia nuestra capacidad para detectar una enfermedad, también puede cambiar el número de casos que vemos registrados.
+
Más casos registrados no necesariamente significa más enfermedad.

Si una nueva prueba permite identificar infecciones que anteriormente no se diagnosticaban, el número de casos registrados puede aumentar incluso aunque el número real de personas enfermas no haya cambiado.

Esto no es solamente una posibilidad teórica.

Los datos preliminares de FoodNet de Estados Unidos para 2024 muestran precisamente la dificultad de interpretar estas variaciones. El sistema señala que algunas infecciones aumentaron respecto al periodo de referencia 2016–2018, pero también identifica entre los posibles factores el incremento en el uso de pruebas diagnósticas independientes del cultivo, conocidas como CIDT, que son rápidas y pueden detectar infecciones que anteriormente habrían pasado inadvertidas.

CIDT
Pruebas diagnósticas independientes del cultivo

Pueden detectar infecciones que antes podían quedar fuera del sistema de vigilancia.

Cuando una gráfica muestra una línea ascendente... ¿Qué está causando más enfermedad? También debemos preguntar: ¿Qué cambió en la manera en que estamos detectando la enfermedad?
02
GENÉTICA

La genética también cambió la forma de encontrar brotes

Una de las transformaciones más importantes de la vigilancia moderna ocurrió cuando los investigadores comenzaron a disponer de herramientas capaces de comparar microorganismos con un nivel de detalle mucho mayor.

La secuenciación del genoma completo (WGS) permite analizar el material genético de microorganismos aislados de personas enfermas, alimentos, animales o ambientes.

Secuenciación genómica para relacionar microorganismos y posibles brotes
La WGS permite comparar microorganismos con un nivel de detalle mucho mayor y encontrar conexiones que antes podían pasar inadvertidas.

Cuando los perfiles genómicos presentan una relación suficientemente estrecha, los investigadores pueden encontrar conexiones entre casos que antes parecían independientes.

01 Caso en una ciudad Puede parecer aislado
→
02 Otro caso Aparece semanas después en otra región
→
WGS Posible conexión Huella genética compatible

Esto cambia la escala de la investigación.

Un caso de Salmonella detectado en una ciudad puede parecer aislado. Otro caso ocurrido semanas después en otra región puede parecer completamente diferente.

Pero si ambos microorganismos presentan una huella genética compatible y además existe una coincidencia epidemiológica o de trazabilidad, los investigadores pueden comenzar a preguntarse si forman parte de un mismo evento.

PulseNet

La WGS también permite estudiar cepas que reaparecen, emergen o persisten durante periodos prolongados. El CDC utiliza este tipo de información mediante PulseNet para identificar y vigilar cepas de patógenos como Salmonella, Escherichia coli O157:H7, Listeria y Campylobacter.

En otras palabras, algunas cosas que hoy llamamos “brotes” quizá ya estaban ocurriendo antes; simplemente no teníamos las herramientas necesarias para reconocer su conexión.

03
RIESGO

Pero no todo puede explicarse por una mejor detección

LA SEGUNDA MITAD DE LA HISTORIA El riesgo de las enfermedades transmitidas por alimentos también puede cambiar realmente.

La globalización de las cadenas alimentarias significa que un producto o ingrediente puede atravesar varias regiones antes de llegar al consumidor.

Si existe contaminación en un punto de esa cadena, el problema potencial puede extenderse mucho más allá del lugar donde comenzó.

Relación entre comercio internacional, ambiente, clima, alimentos y microorganismos
El riesgo alimentario está conectado con la circulación de alimentos, las condiciones ambientales, el clima y los sistemas de producción.

La EFSA explica que los alimentos contaminados pueden circular entre países de la Unión Europea o llegar desde otras regiones del mundo. Al combinar información procedente de casos humanos y del sector alimentario, las autoridades pueden determinar si un incidente local puede convertirse en un brote que afecte a varios países.

También existen factores ambientales.

La OMS señala que el cambio climático puede incrementar determinados riesgos de contaminación y modificar las condiciones en las que sobreviven o se distribuyen algunos patógenos.

A esto se suman cambios en los sistemas alimentarios, las dietas, las condiciones ambientales y las desigualdades en el acceso a sistemas de prevención y vigilancia.

01 Podemos estar detectando mejor

un problema que antes era difícil de observar.

02 Y el riesgo puede estar cambiando

al mismo tiempo.

Mejorar la detección y que aumente el riesgo real no son explicaciones excluyentes.
04
INTERPRETAR

Entonces, ¿cómo sabemos si realmente hay más brotes?

Aquí regresamos a lo que vimos en la tercera entrega de esta serie.

Para comparar el número de brotes entre diferentes años necesitamos saber si estamos comparando cosas equivalentes.

01 Más atención médica

Más personas pueden llegar al sistema de salud.

02 Más pruebas

Más infecciones pueden ser identificadas.

03 Criterios de notificación

Los cambios pueden modificar qué se registra.

04 Nuevas herramientas

La WGS puede revelar conexiones antes invisibles.

Si durante un periodo aumentó el número de personas que reciben atención médica, se realizaron más pruebas de laboratorio, se modificaron los criterios de notificación o se incorporaron herramientas como la WGS, un aumento en los registros puede reflejar parcialmente esos cambios.

Por eso los sistemas de vigilancia no solamente cuentan eventos: también necesitan documentar cómo se obtuvieron los datos.

El CDC, por ejemplo, advierte que sus datos de brotes pueden estar afectados por cambios en los métodos y formatos de recopilación a lo largo del tiempo. Esta es una de las razones por las que las comparaciones históricas deben hacerse con cuidado.

ESTADOS UNIDOS · 2024 Un ejemplo de por qué los registros necesitan contexto
203 posibles brotes
investigados
→
62 cumplieron con
la definición de brote

Durante 2024, el CDC investigó 203 posibles brotes de enfermedades entéricas que involucraban varios estados y determinó que 62 cumplían con la definición de brote.

Las cifras representan solo una parte del problema real, porque muchas personas no buscan atención médica o no se realizan pruebas.
Incluso un sistema de vigilancia avanzado no observa directamente todo lo que ocurre en la población.
05
VIGILANCIA

Una vigilancia más sensible también puede ser una buena noticia

Existe una paradoja interesante.

Desde el punto de vista de la salud pública, descubrir más casos puede parecer una mala noticia. Pero detectar más no necesariamente significa que el sistema esté fallando.

+ Más eventos registrados Puede parecer que la situación está empeorando.
PERO
✓ Más capacidad para actuar El problema puede encontrarse antes y controlarse mejor.

En ocasiones significa exactamente lo contrario.

Un sistema capaz de detectar rápidamente un brote, identificar el microorganismo, relacionar casos, localizar un alimento y retirar el producto puede evitar que muchas más personas enfermen.

Proceso de vigilancia desde la detección hasta la intervención y prevención
Detectar → identificar → relacionar → localizar → alertar → retirar → prevenir.

La OMS actualmente plantea precisamente el fortalecimiento de la vigilancia como una herramienta para mejorar la detección temprana, la investigación de brotes y la respuesta.

Su enfoque actualizado integra vigilancia basada en eventos, vigilancia basada en indicadores, colaboración entre sectores y estudios específicos cuando los sistemas rutinarios no son suficientes.

26 países
de
196 países

reportan contar con un mecanismo multisectorial completamente desarrollado para responder a eventos de inocuidad alimentaria.

Por eso, paradójicamente, un aumento en la capacidad de detección puede producir un aumento inicial en el número de eventos registrados y, al mismo tiempo, contribuir a reducir los brotes futuros.

06
OBJETIVO

El verdadero objetivo no es que las cifras bajen

Si interpretamos los datos únicamente como una competencia para conseguir que el número de brotes registrados sea cada vez menor, podemos terminar incentivando una lectura equivocada.

01 Encontrarlos antes
02 Entenderlos mejor
03 Actuar sobre ellos

Una vigilancia eficiente no busca necesariamente mostrar menos eventos. Busca encontrarlos antes, entenderlos mejor y actuar sobre ellos.

Supongamos que un sistema detecta diez brotes pequeños porque cuenta con laboratorios capaces de identificar rápidamente los casos. Otro sistema registra solo tres, pero no dispone de suficientes pruebas diagnósticas y una gran proporción de personas enfermas no llega a los servicios de salud.

SISTEMA A 10

Detecta más porque puede ver más.

VS
SISTEMA B 3

Registra menos, pero podría estar viendo menos.

A primera vista, el segundo sistema parece tener menos problemas. En realidad, podría simplemente estar viendo menos.

Por eso la calidad de un sistema de vigilancia no puede evaluarse únicamente por el número de brotes que registra.

Temprano ¿Qué tan pronto detecta las señales?
Completo ¿Qué tan completa es la información?
Investigación ¿Qué capacidad tiene para investigar?
Respuesta ¿Qué tan rápido permite intervenir?

También importa qué tan temprano detecta las señales, qué tan completa es la información, qué capacidad tiene para investigar y qué tan rápido permite intervenir.

07
FUTURO

La vigilancia alimentaria tiene que adaptarse a un entorno que cambia

Y aquí aparece un nuevo desafío: el futuro no será estático.

Los microorganismos evolucionan. Los alimentos y sus cadenas de suministro cambian. Las condiciones ambientales cambian.

También cambian las tecnologías de diagnóstico, los hábitos de consumo y nuestra capacidad para compartir información.

Enfoque One Health que conecta salud humana, animales, alimentos y ambiente
El enfoque One Health conecta la salud humana, animal, alimentaria y ambiental.

La propia OMS está incorporando estos cambios en sus nuevos manuales de vigilancia, que plantean avanzar progresivamente desde capacidades básicas de detección y respuesta hacia sistemas integrados que conecten información de salud pública, inocuidad alimentaria, laboratorios, salud animal y ambiente.

ONE HEALTH La salud humana, los animales, los alimentos y el ambiente forman parte de un mismo sistema.

Entonces, ¿estamos teniendo más brotes?

Probablemente estamos viendo una combinación de fenómenos.

01 Riesgo real

Algunos eventos pueden estar aumentando porque existen cambios reales en los riesgos asociados con los alimentos y el ambiente.

02 Mejor diagnóstico

Otros pueden parecer más frecuentes porque ahora tenemos mejores pruebas diagnósticas.

03 WGS

Otros pueden identificarse como parte de un mismo brote gracias a herramientas como la WGS.

04 Lo invisible

Y muchos otros continúan sin detectarse.

Por eso, la pregunta “¿hay más brotes?” no puede responderse simplemente mirando una gráfica de registros.

Para interpretarla necesitamos conocer cómo se obtuvieron los datos, qué cambió en el sistema de vigilancia y qué estaba ocurriendo en el contexto ambiental y alimentario durante ese periodo.

La buena noticia es que la vigilancia está evolucionando precisamente para responder mejor a estas preguntas.

Y cuanto mejor conectamos laboratorios, servicios de salud, autoridades de inocuidad, información epidemiológica y datos de la cadena alimentaria, más cerca estamos de distinguir entre un aumento real del riesgo y un aumento de nuestra capacidad para verlo.

🔎
IDEA CLAVE Que detectemos más brotes no significa automáticamente que estén ocurriendo más. Pero tampoco significa que el riesgo real no esté cambiando.

La vigilancia moderna debe permitirnos distinguir ambas cosas.

EL DATO EXACTO

Recursos para seguir investigando

📊
PARA COMPARAR CÓMO CAMBIAN LAS INFECCIONES

FoodNet – CDC

El FoodNet del CDC publica datos de vigilancia de infecciones entéricas y permite observar cambios en la incidencia de diferentes patógenos.

🧬
PARA ENTENDER CÓMO LA GENÉTICA ENCUENTRA CONEXIONES

Secuenciación del genoma completo – EFSA

La EFSA explica la aplicación de la secuenciación del genoma completo en la investigación de brotes y cómo se combinan datos de salud humana y seguridad alimentaria.

🌎
PARA COMPRENDER POR QUÉ EL RIESGO TAMBIÉN PUEDE CAMBIAR

WHO Foodborne Disease Estimates 2026

Las estimaciones mundiales de enfermedades transmitidas por alimentos de la OMS de 2026 incorporan 42 peligros y datos correspondientes a 2000–2021.

📺
PARA VERLO DESDE UNA PERSPECTIVA MÁS AMPLIA

Pandemic: How to Prevent an Outbreak

Serie documental que muestra cómo investigadores y profesionales de la salud estudian enfermedades infecciosas, vigilancia y prevención de brotes.

GLOSARIO

Palabras que conviene tener claras

CIDT

Pruebas diagnósticas independientes del cultivo que permiten detectar determinados microorganismos o sus componentes mediante métodos diferentes al cultivo tradicional.

Incidencia

Número de casos nuevos de una enfermedad que aparecen en una población durante un periodo determinado.

WGS

Secuenciación del genoma completo. Técnica que permite analizar el material genético de un microorganismo con gran nivel de detalle.

Huella genética

Características del material genético que permiten comparar microorganismos y determinar qué tan relacionados están.

Patógeno

Microorganismo capaz de causar una enfermedad.

PulseNet

Red utilizada para identificar y seguir grupos de enfermedades transmitidas por alimentos mediante información de laboratorio y perfiles genómicos.

Vigilancia basada en eventos

Sistema que busca señales de posibles eventos de salud pública, incluso antes de que exista una confirmación formal.

Vigilancia basada en indicadores

Seguimiento sistemático de datos definidos, como casos notificados o resultados de laboratorio.

One Health

Enfoque que considera conjuntamente la salud humana, animal, vegetal y ambiental.

Brotes multiestatales

Brotes que afectan a personas ubicadas en diferentes estados o regiones y que requieren coordinación entre varias autoridades.

Tendencia epidemiológica

Comportamiento de una enfermedad a través del tiempo, considerando cambios en la frecuencia o distribución de los casos.

REFERENCIAS APA 7

Fuentes consultadas

  1. Centers for Disease Control and Prevention. (2026). FoodNet 2024 preliminary data. CDC FoodNet.
  2. Centers for Disease Control and Prevention. (2026). Reoccurring, emerging, and persisting enteric bacterial strains. CDC – REP strains.
  3. Centers for Disease Control and Prevention. (2026). Summary of possible multistate enteric disease outbreaks in 2024. CDC – Foodborne outbreaks.
  4. European Food Safety Authority. (2026). Whole genome sequencing in foodborne outbreaks. EFSA.
  5. World Health Organization. (2026). Strengthening foodborne disease surveillance. WHO.
  6. World Health Organization. (2026). Updated WHO manuals released to help countries strengthen foodborne disease surveillance and response. WHO.
  7. World Health Organization. (2026). WHO foodborne disease estimates 2026 edition. WHO.
  8. World Health Organization. (2026). Unsafe food causes 866 million illnesses and 1.5 million deaths annually, young children at highest risk. WHO.
 

La próxima vez que veas una gráfica que muestra que “aumentaron los brotes”, hay una pregunta que vale la pena hacer antes de sacar conclusiones:

¿Estamos viendo más enfermedad… o estamos viendo mejor?